04 feb

Rajoy va a una entrevista de trabajo para Christian Grey

-El señor Grey lo recibirá ahora.

La imponente rubiaca extendió la mano y abrió la puerta del despacho con un gesto grácil.

-Pues muchas gracias, ¿eh? -dijo Mariano con nerviosismo, sin poder evitar mirarle el escote. Hay que ver como están las niñas de hoy en día, pensó, si es que les crecen antes las tetas que los dientes .¿Pero qué les darán de comer para que se pongan tan lozanas? ¿Chuches? ¡Qué barbaridad, menudos pechotes!

Contuvo las ganas de santiguarse y se prometió a sí mismo que le rezaría tres padresnuestros a Santiago Apóstol en cuanto saliera de allí. Tan ensimismado estaba en sus propios pensamientos, que al cruzar el umbral de la puerta tropezó y se dio de morros contra el suelo.

-Mecagüen… -masculló.

-¡Señor Sánchez! ¿Se encuentra usted bien? -dijo una voz. Cuando alzó la cabeza se topó con la intensa mirada de ojos grises de su joven y guapo entrevistador. Cojones con el Grey, pues tampoco está nada mal el mozo, observó recolocándose las gafas. Pero en su fuero interno, don José María, su Pepito Grillo particular, le advirtió en seguida.

Mariano, Mariano, que así no vamos bien. Anda, súmale a la penitencia un avemaría por moñardón. Leer más

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