22 Ago

Imagina que fueras un inmigrante

Imagina que vivieras en un país en guerra.
Que han matado a machetazos a tu familia.
A tus vecinos.
A tus amigos.
Que cuelgan a los disidentes políticos del árbol más cercano.
Que no hay trabajo.
Ni prosperidad.
No hay futuro.
Porque no tienes nada que llevarte a la boca.
Eres pobre.
Y eres negro.
No tienes libertad.
Todo lo que tienes es coltán.
Níquel.
Oro.
Crudo.
Y ni siquiera te pertenece.
Porque les pertenece a ellos.
Ellos son blancos.
Y tienes un hoy, porque el mañana en tu país no existe, es incierto.
Imagina ahora que te dicen.
Que te explican.
Que te cuentan con los ojos muy abiertos.
Que, en un lugar remoto, hay libertad.
Dinero.
Comida.
Futuro.
Trabajo.
Paz.
Tú qué harías?
Te irías.
Hervirías por dentro y te irías.
A pesar de los riesgos.
Del largo viaje.
Y de los muros de los dueños blancos del coltán.
Seguro que no perderías la esperanza.
Aunque te quedaras por el camino.
Convertido en polvo y huesos.
Porque en tu oídos seguiría resonando con fuerza una palabra.
Vida.

03 Jun

Cómo hombre blanco mira tierra negra

Hace un tiempo leí en una página cualquiera de un medio cualquiera, que un grupo de autoridades de diferentes nacionalidades había tenido la genial idea de darse un banquete con comida caducada en Kenia, en el marco de alguna cumbre institucional que no viene al caso, como forma de protesta por las toneladas de alimentos que se desperdician a diario en el Primer Mundo, mientras el Tercero, dicho sea de paso, se muere de hambre. La reivindicación me pareció cuanto menos ridícula, por no decir hipócrita y hasta inmoral. Teniendo en cuenta que más del 20% de la población keniata se encuentra en condiciones de malnutrición severa, si alguien quería darle una lección a Occidente, por una vez, los fieles adeptos al protocolo y a la corbata podrían haber dejado la foto para luego, y haberse remangado para que los 3 millones de personas que en ese país no pueden satisfacer ni una cuarta parte de las necesidades nutricionales diarias recomendadas por la FAO, tuvieran algo que llevarse a la boca.

Aunque fuese comida caducada.

Leer más

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies