11 mar

Lecciones básicas de periodismo

A ver, chavalería. El periodismo no funciona así. Uno no se despierta de repente un día con un sobre anónimo bajo su puerta lleno de fotos comprometidas y una notita hecha de patchwork que diga “¿A que no hay güebos de publicarlo?”. Eso queda cojonudo en las pelis americanas candidatas a no sé cuántos Oscars, pero la realidad es que la mayoría de las noticias que copan las portadas de nuestros periódicos tardan en gestarse lo mismo que un codillo al horno.

Pero imaginémonos por un momento que sí. Pongamos, por decir algo, que a un periodista x, algún Garganta Profunda x le soplara algo así como, no sé, me lo invento, que los reyes son amiguitos de uno de los mayores beneficiarios de las tarjetas Black. Por poner un ejemplo.

¿Qué es lo primero que tendría que hacer el periodista? Pues hombre, salir disparado hacia la redacción de su periódico porque la exclusiva le quema en las manos no sería lo más recomendable. Lección de periodismo número uno. Si fuera un profesional serio, para empezar debería pedirle a la fuente alguna prueba que avalara su tesis, que para conjeturas ya tenemos a Sandro Rey. (Si me estás leyendo, Bendiciones y Buenas noches, amigui). Y digo “si fuera”, porque me consta que en este país, a muchos de esos que se hacen llamar periodistas les regalaron el título comprando un pack de 6 bricks de leche sin lactosa en el Mercadona. Pero a lo que vamos, que me desvío. Supongamos que Garganta Porfunda x tuviera pruebas de esta -de momento- supuesta amistad peligrosa. Qué sé yo. Unos mensajes, se me ocurre. La obligación del periodista sería, ante todo, la de contrastarlos para determinar su veracidad. Lección de periodismo número dos. Que sí, que ya sé que esto parece como muy de Journalism for Dummies, pero es que por lo que se ve, los del Mercadona faltaron a clase el día que se explicó que la información que no se puede contrastar se queda en categoría de rumor y por lo tanto, no se publica. Lección de periodismo número tres. ¿Y porqué no se publica? Porque el periodismo es un servicio puuuuuuuuuuublico, no una correa de transmisión del ideario institucionaaaaaaaaaaaaaaaaal. Lección de periodismo número cuatro.  Bien, imaginemos que sí, que nuestro periodista x determinara que las pruebas aportadas por Garganta Porfunda x son fiables y, por ende, la información es válida. O sea, que la supuesta amistad no es tan supuesta. ¿Cuál sería el siguiente paso a seguir? Esto es la lección de periodismo número cinco y posible pregunta de examen, muchachos. Y la respuesta, clara como las cuentas del PP (perdón, chiste malo): Evaluar si cumple con todos criterios necesarios para ser noticiable. Dicho lo cual, si resultara o resultase que fuera o fuese cierto que la ciudadana Letizia (a.k.a. reina) le envió un guasap a López Madrid (a.k.a. empresario untado por corrupción y yerno de Villar Mir, otro empresario más untado todavía) diciendo “Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso compi yogui (miss you!!!)” después de que se destapara su implicación en el escándalo de las Black, no es que esto fuera noticiable compañeros, es que esto tendría que ir en portada, a todo color y a tamaño 78. No sólo porque se demostraría que si Leti escribe como una choni, es porque lo más seguro es que también a ella le regalaran el título (Compi yogui, wtf??). Sobre todo por el menosprecio hacia la ciudadanía que se desprendería de ese tonito desdeñoso. Como si a ella, consorte del máximo representante del Estado Español (o eso dice ese panfletillo obsoleto llamado Constitución), eso de la corrupción se la trajera o trajese muy al fresco. Si además resultara o resultase que el ciudadano Felipe Uve Palito (a.k.a. rey) se hubiera o hubiese sumado al grupo de guasap de los compiyoguis arropando al corrupto López Madrid con un “¡Y tanto que vivimos en un país difícil! ¿Comemos mañana?“, entonces el asunto, más que una portada se merecería un especial de 30 páginas. Pero si encima, se demostrara o demostrase que el Borbón y su señora mantuvieron su amistad con este personaje hasta tres meses después del chat, es decir, siendo el caso de las tarjetas Black público y notorio, ya sí que habría que parar todas las rotativas y montarle a estos señores un consejo de Estado. ¿Que porqué? Cojones, pues por una cuestión ética. Lección de periodismo número seis. Porque, de confirmarse la buena relación de don Felipe con un señor que ha trincado pasta indebidamente, ¿qué mensaje nos estaría dando la monarquía? Pues ni puta idea, pero lo que sí os puedo decir es que el rey nos costó en 2015 nada más y nada menos que 8 millones de euros (bueno, él, y el yoga y los retoques de nariz de su mujer). Un rey al que por cierto, no hemos elegido por vía democrática (yo no lo he elegido. ¿Y vosotros?), pero al que parece que nos resignamos a tolerar porque ¡oh, milagro!, está muy bien preparado, no se le oye escándalo alguno y encima su imagen le reporta grandes beneficios a la marca España. Cuántas veces habréis tenido que oír esta retahíla de sandeces de boca del cuñao de turno, ¿eh?

Así pues, ¿qué lección de periodismo extraeríamos del ejemplo que nos ocupa en la clase de hoy? Yo digo que no deberíamos dar crédito a ningún periódico que no hubiera sacado el asunto en portada. Que deberíamos desconfiar de cualquier medio que pretendiera desviar la atención de un hecho tan relevante como esta muestra flagrante de podredumbre institucional. Lo más probable es que os tratasen de intoxicar con pamplinas varias, como, no sé, un encontronazo entre Ada Colau y los militares, por decir algo, o una crisis interna en Podemos, por poner algún ejemplo. Y a todo esto, seguro que las altas instancias estarían conspirando en la sombra para llevar el asunto a los tribunales pasándose por el arco del triunfo la libertad de prensa. Como si lo viera, vamos.

¿Alguna pregunta?

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter95Share on Google+0Share on LinkedIn1Email this to someone

9 comentarios de “Lecciones básicas de periodismo

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Una lección magistral sobre periodismo?
    Algunos deberían volver a repetir la carrera. Demasiados visionarios del tres al cuarto.
    Menuda imagen da este país llamado Eszpaña con todas sus instituciones,los políticos y palmeros, la puñetera corrupción q parece q sólo nos importa a los españolitos de a pie.
    Ya sabes te admiro.

    • Eres un sol de persona, Dolors!! Muchas gracias por tu comentario, que como siempre, lleva más razón que un santo. Yo cuando estudié la carrera aprendí que lo primero que tiene que tener un buen periodista es sentido crítico, pero viendo el chupaculismo panfletario que ha secuestrado al gremio en nuestro país -salvo honrosas excepciones- me da que ese concepto no lo tienen claro.

  3. Hola Carmen¡
    genial artículo y muy de acuerdo contigo. Leyéndolo estaba pensando: ¿dónde estaba el periodismo en este país cuando se estaban llevando a cabo todo los casos de corrupción que ahora conocemos?
    ¡Un abrazo!

    • Hola Josune! Muchas gracias por pasarte y comentar, compañera! Pues mira, es típico del periodismo desaparecer cuando más se lo necesita. Me viene a la cabeza el genocidio en Rwanda, la crisis de los refugiados sirios, y por supuesto, los años de corrupción PPSOE en Españistán que tan poco gustan a los medios del establishment.
      Saludos y ánimos con la novela!!
      Muxu bat :)

  4. Siempre se ha dicho que la carrera de periodismo se hace en la cafetería de la Facultad jugando al Mus. De ahí las faltas de ortografía y de expresión y que no conozcan las reglas básicas de la profesión.
    Como siempre, buenisimo!

    • Pues mira Cele que yo me pasé horas en el bar, entre pitis y lo que no eran pitos, arreglando el mundo y soñando con cambiar las reglas. Y sigo creyendo en el hipercriticismo para poder ejercer esta carrera y cualquier otra.
      Besotes :)



Tu email no se mostrará


Recibir un email con los siguientes comentarios a esta entrada.
Recibir un email con cada nueva entrada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR