18 Dic

Laura

Quiero ser libre.
Poder caminar por la calle tranquila.
De día o de noche.
Lleve la ropa que lleve.
Sin tener que mirar hacia un lado y otro.
Estudiando las posibilidades que tengo de escapar en el hipotético caso de.
Sin estar constantemente vigilándome las espaldas.
Desconfiando de cada mirada masculina que me acecha.
De cada paso.
De cada sombra.
Con los dedos en tensión sobre el teléfono.
Y la garganta lista para gritar.
Me quiero viva, sí.
Pero sin miedo.
Señores, esto no va de protección.
Va de educación.
De justicia.
Entiendan que el machismo mata
y la impunidad remata.
Y por eso, tú.
Yo.
Ella.
Nosotras.
Tenemos miedo.
Pero ¿qué clase de sociedad enferma es esta que permite que las mujeres sean maltratadas, ultrajadas y asesinadas?
¿Qué mensaje estamos dando a nuestros hijos?
Hoy han matado a Laura.
Ellos dicen porque salió a correr sola.
Yo digo cuando salió a correr sola.
Podría haber sido yo.
Y aunque tengo miedo.
Me niego a encerrarme.

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5 comentarios de “Laura

  1. Lo que hace falta es concienciar a los niños y adolescentes. No hay otra cabida , porque mientras sigamos educando en desigualdad, con privilegios que no ciñen ni se ajustan a la vida que nos representa, habrá que enseñar a las niñas a tener cuidado, a llevar spray pimienta, a llevar el móvil en la mano, a retroceder unos metros si vemos una silueta de hombre, vivir con el miedo en el cuerpo. ¿Y no somos valiosas nosotras también, no tenemos derechos: ni mejores ,ni peores, no somos válidas? ¿Porque les hacemos creer que los hombres y niños pueden hacer y deshacer a su antojo cuando todos salieron de la vagina de su madre?

    No, no somos nosotras las que tenemos que tener cuidado, de hecho, nadie debería.

    Feliz martes Laura
    (Llevaba mucho sin escribir en tu blog)

    Coincido al 200% con tu idea.

  2. Tras lo acontecido, una vez más, a uno sólo le quedan preguntas: Por qué? Para qué? El hombre no es creativo, sino destructivo frente a la mujer, la acosa, la agrede, finalmente, la mata. El hombre no inventa, sino revienta y mata a la mujer. El hombre no entiende, no acepta, no respeta y, por medio de la fuerza, mata a la mujer. Mata la belleza, la ilusión, la proyección. El hombre se ciega y sin tener en cuenta a la mujer, se la lleva por delante, le quita la vida. El hombre que mata a una mujer no es un hombre, sino un ser enfermo que sólo actúa bajo pulsión incontrolada. Ese hombre, esos hombres, necesitan una completa reparación. Hoy, mi pensamiento está, no sólo con Laura, sino con todas las mujeres acosadas, acorraladas, forzadas, violadas y asesinadas por el hombre, ya sea solo o en manada. Laura, mi corazón de hombre está triste porque, un ser despreciable, un hombre, sin tú quererlo, te quitó la vida…

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