08 abr

Una conversación en la pescadería

-¿Cómo te limpio la lubina, nena?

-Pues no sé, tú eres la experta. Es para hacerla a la plancha.

-Entonces te la corto a filetitos y te dejo las escamas para que no se te quede pegada a la sartén, ¿eh, reina?

-Tú sí que sabes, Mariví.

-Hija, qué remedio. Son muchos años en el oficio.

-Y qué oficio tan complicado, ¿verdad?

-¿Cuál? ¿El de pescadera? ¡Que va a ser complicado ni complicado! Complicado es gobernar un país; esto sólo es práctica.

-No estoy muy de acuerdo, Mariví. Mira cómo estás eviscerando a ese pobre pez, con más precisión que un cirujano. Ya le gustaría a Rajoy ser la mitad de diestro que tú.

-Uy, a ése ni me lo mentes. Que últimamente me tiene de un contento…

-A ti y a media España.

-¿No viste la entrevista que le hizo el Follonero el otro día?

-¿La de Jordi Évole? La verdad es que no. Me estoy quitando de tanta política, que me tiene muy quemada ya.

-Haces bien.

-Aunque bueno, reconozco que he leído algunos comentarios en Internet. ¿Más de lo mismo, no?

-Sí hija sí. Ahora resulta que él no sabía nada de la corrupción. ¡Y que la gente siga votando a este sin vergüenza!

-En el país de los ciegos el tuerto es el rey.

-Desde luego. ¿Y la obsesión que tiene con Podemos, el tío pesao? Que dice que si al final entran en el gobierno, van a llevar al país a una catástrofe económica… ¡Ja! ¡A una catástrofe! ¿Tú te crees? Como si ellos no hubieran desplumao ya bastante al país entre los recortes y la corrupción… ¡Me cagüentó lo que se menea!

-Rajoy no es el único que habla de Podemos, Mariví. En Ciudadanos y en el PSOE están igual de obsesionados.

-Sí, ya lo sé, ya. Y luego, como en las noticias no saben hablar más que de eso… Que si el Pablo y el Íñigo están enfadaos, que si dimite uno, que si echan al otro, que si crisis interna…

-Que si Venezuela…

-Eso, eso. ¿Pues sabes lo que dice mi marido?

-No. Qué dice.

-Que cada vez que oiga a alguno de estos buitres decir la palabra Venezuela, se toma un chupito de orujo.

-Uy, pues que tenga cuidado. No vaya a ser que acabe cirrótico antes de verano.

-Eso le he dicho yo. Y que se guarde la botella para celebrar el día que el coletas llegue a la presidencia.

-Pero eso no va a pasar, Mariví. Por lo menos no en un futuro inmediato.

-¿Quién sabe? Lo mismo hay que repetir elecciones y sale Podemos.

-No es eso lo que vaticinan las últimas encuestas. Al contrario; según Metroscopia volverá a salir el PP, subirá Ciudadanos y Podemos se pegará un buen batacazo.

-Eso es lo que quieren que creamos y por eso se pasan el día machacando con la propaganda anti-podemita. ¿No ves que están acojonaos por si entran estos y acaban con tanto mangoneo? ¡Que se les ve el plumero, nena!

-Sí, es evidente que algunos medios han diseñado una campaña de desprestigio contra Podemos en connivencia con los partidos del establishment.

-Pero bueno, ¿tú no decías que te estabas quitando?

-Deformación profesional, supongo.

-Es verdad, que tú eres periodista. Y de las buenas, además.

-Mujer, que me vas a sacar los colores…

-Las cosas por su nombre. ¿Qué más te pongo?

-Langostinos. Que sean bien hermosos, que son para una paella.

-Tengo unos de Palamós que salen buenísimos, reina.

-Vale, echa unos pocos. De todas formas ser periodista no es garantía de nada, Mariví. Hay cada cínico por ahí…

-Y que lo digas. Mira, me trajo el otro día un cliente el ABC, y ¿sabes para lo que ha quedado? Pa’ envolver restos de pescao. ¿Tú te crees que con la que está cayendo con todo esto de los papeles de Panamá, que hasta al novio de la Preysler… cómo se llama ese tío..?

-Vargas Llosa.

-¡Ése! Hasta a ése le han encontrado algo turbio. ¿Y qué saca el ABC en la portada? Que Venezuela financió a Podemos. ¡Manda cojones!

-Claro, Mariví. El ABC es uno de los medios que más presión está ejerciendo para desprestigiar a Podemos.

-El ABC, El País, Antena 3, Tele 5, la Cadena Ser… Todos metiendo cizaña con lo de Venezuela.

-Ya, pero la justicia ha archivado esa causa hasta tres en tres ocasiones. Además, las cuentas de Podemos son públicas; están en su web.

-Y las del PP también, pero en sentencias judiciales.

-Caray Mariví, menudo dominio de la actualidad política tienes.

-¿Yo? Yo no soy más que una pescadera, hija.

-Una pescadera con mucha inquietud.

-Bueno, ¿lo normal, no?

-No, Mariví, qué va. Hay muchísima gente a la que no le interesa lo más mínimo lo que ocurre a su alrededor.

-Ya, pues a mí me parece que lo que está pasando en este país desde hace algún tiempo es demasiado importante como para vivir entre bostezos.

-Qué gran frase.

-¿Verdad? No está mal pa‘ no haber estudiao.

-Ay, Mariví, Mariví. ¿Sabes lo que dice Maruja Torres?

-¿Esa quién es?

-Una periodista formidable.

-Ah. Y qué dice.

-Que más masters da la vida.

-Pues tiene más razón que un santo, la mujer.

-¿Tienes atún?

-Algo queda, sí. ¿Te corto un par de rodajas?

-Sí, pero no me las hagas demasiado finas.

-Pues mira, reina, yo no te negaré que he votado a Podemos, porque es que para mí Podemos es la única garantía de cambio, ¿sabes?

-Define cambio, Mariví.

-Pues hombre, gente nueva, joven y preparada, y no estos dinosaurios que llevan no sé cuántas legislaturas chupando de la teta y encima no saben ni hablar inglés. Gente con ideas frescas y modernas, que no gobiernen para unos pocos, para favorecer a sus amigos de los bancos y los grandes empresarios, sino para los señores y señoras que los pusimos ahí. Y que no le hagan a una sentir vergüenza de su país, coño.

-¿Y tú crees que Podemos es esa gente?

-Pues mira, chica, no lo sé. Yo no pongo la mano en el fuego por nadie, y menos por un político. Pero es que si no tenemos ilusión, si no creemos que todavía existe gente honrada capaz de hacer las cosas de otra forma, estamos condenados a repetir en el futuro los mismos errores del pasado.

-Ese análisis es muy profundo.

-Demasiado profundo para una pescadera, ¿verdad?

-Eso lo has dicho tú, no yo.

-No, como últimamente todo el mundo dice que las pescaderas no servimos pa’ na’…

-Si lo dices por lo de Féliz de Azúa

-¿Ese no será el sinvergüenza que le dijo a la Colau que se metiera a vender pescao, verdad?

-El mismo.

-¡Menudo tío machista y maleducao! Y que tenga que ser considerado ese papafrita un intelectual… Hay que joderse.

-Sí, pues, ¿sabes lo que le dijo Maruja Torres al intelectual? La periodista esa que te comenté antes.

-No, qué.

-Que si tanta alergia al pescado tenía, seguramente nunca se habría se comido un buen coño.

-Anda, toma castaña. Muy bien dicho, sí señor. Además, ni que las pescaderas fuéramos idiotas. O inútiles. Para que venga ahora este tío a pretender desacreditar al gremio.

-Ni puto caso, Mariví. ¿Sabes lo que opino yo? Que ojalá nos hubieran gobernado más pescaderas honradas como tú en vez de tanto mangante de traje y corbata. Lo mismo hasta nos hubiera ido mejor. Fíjate lo que te digo.

 

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20 comentarios de “Una conversación en la pescadería

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Muy buen relato. Aunque no comparto la tendencia ideológica, me encanta porque la filosofía de la pescadera o del taxista es siempre el mejor sondeo de la opinión pública, y de los efectos que pueden producir los falsos profetas que prometen soluciones milagrosas (Uy! Me estoy metiendo en un charco). De todos modos si tengo que elegir entre Rajoy y la pescadera, me quedo con la pescadera y aplaudo a Maruja Torres ya Carmen.

    Por cierto el inglés de Don Pablo, es muy muy malo.

    Y como Mariví, yo tampoco pongo la mano en el fuego por nadie. La moqueta y la bandera detrás de la mesa cambian rápidamente a la gente.

    Mi felicitación, Carmen, por este excelente y entretenido relato.

    • Gracias Gonzalo!
      Tranquilo que no te estás metiendo en ningún jardín. Comprendo que tu tendencia vaya por otros derroteros, la mía, no te asustes, está todavía más a la izquierda que la de la pescadera. Eso sí, cada vez me vuelvo más escéptica con todo.
      Por cierto, Pablo también habla italiano y hasta entiende el catalán. Chúpate esa 😉

      • Perdona, Carmen, pero como osas decir “Pablo”, debes decir “Don Pablo”.

        Yo vengo de mucho más a la izquierda, puedes creerme. Hasta creía en Bakuning :-)

        Pero en la vida se debe evolucionar y dejar a la juventud los sueños de cambiar el mundo, ese cambio que nosotros soñábamos pero no lo conseguimos, aunque algo sí que lo cambiamos. Pero cuando uno a la edad de Don Pablo, sigue anclado no es una esperanza, es un peligro para la libertad.

        No discuto las habilidades lenguaticas de Don Pablo, pero el inglés solo lo chapurrea. Y el Italiano me gustaría escucharlo, lo hablo bastante bien.

        El problema no es Don Pablo, el problema son los españoles, somos, que siempre esperamos que alguién nos saque las castañas del fuego por arte de magia. Por eso nunca hemos hecho una revolución, por eso hemos tenido muchos dictadores, etc.etc. “No esperes que nadie haga por ti lo que tú mismo no estás dispuesto a hacer”.

        Bueno, ya! Jajajaja.

        (Tenía que contestarte porque ese “comprendo que tus tendencias vayan por otros derroteros” me ha sonado a “derecha” y nada más lejos de mi tendencia)

        • Pues mira que yo también hablo italiano correctamente y el de Pablo, bueno, perdón, don Pablo, no me parece nada malo. No creo que la ideología política esté reñida con la edad, porque no creo que la ilusión por hacer las cosas de otro modo esté reñida con la edad. Así de simple. Lo único es que con la edad, damos menos oportunidades a los que preconizan el idealismo. Yo no dejo de creer en que alguien -no digo quién porque no lo sé- pueda dar ese golpe en la mesa tan necesario que empiecen a cambiar las cosas en este país

          Con que Bakunin eh?? Vaya vaya…

  3. Me voy a tener q ir a comprar el pescado a Barcelona. Aquí los pescaderos y las pescaderas son más de hacer lo q diga la tele.
    Vamos q son más del PP

  4. Ingenioso comentario en el que desarrollas (tú periodista) tan sosegada, interesante e irónica conversación con la pescadera. Me preguntaba si me la presentarías; como a ti te conozco desde hace unos 30, preséntame a la pescadera.

  5. Con tu artículo deduzco que la crisis es cosa del pasado: langostinos, atún, lubina…

    Y luego dicen que los periodistas están mal pagados XD

  6. Esa vara, ¡uy esa vara! solo mide y golpea por una lado, ¡una pena!, porque siendo siempre por el mismo, se quiebra con facilidad como cualquier otro material, sin embargo cuando haya es, tiene su justa flexibilidad y aguanta, ¡uy lo que soporta!, a diestra y siniestra dando y repartiendo buenas hostias, pero la vuestra querida mía es de roble, un árbol firme, robusto y duro como la madre lo que lo parió, pero con un inconveniente…, cuando vienen las fuertes rachas de viento al no poder esquivar la fuerza de Eolo yendo a uno y otro lado, éste llega un momento en el que con las raíces le tira y arranca sin cuidado, sin embargo cuando es de haya, tiene esa justa elasticidad que le permite seguir viviendo en los mismos montes donde su compañero ya no puede.
    Ya que vuestra siniestra es lo que toca, os doy un poco la otra, así compenso vuestra riqueza de lengua universal con otra más real. ¿Os place?
    Dicen que quien coge una peseta, termina arrasando con todo lo que ve en la meta, y así es. Si de humanos partidos ha de ser, queda mucho por ver quien representa el tesoro. No obstante os digo, que abráis bien los ojos, sin cerrar pestañas o parpado alguno, que si así lo hacéis a todos os ganaréis, porque buenos haylos en la vuestra y en la otras cesta, incluso en el asa que por medio sujeta el peso, pero malos, señora mía, ¡también!
    Cuando el río suena…, agua lleva, ¿no será que ese cariño a base de tanto amor por los demás os está haciendo un falso guiño y no os deja ver lo que hay detrás de tanto niño?
    No pongáis las manos en el fuego, sed un tanto cauta, mirad, esperad, contemplad, analizad y con el tiempo cuando la fruta esté madura y caiga por su propio peso, entrad y matad, si os place, ¡claro está!
    Como siempre y en estos casos, a vuestros pies me quedo, observando como vuestras palabras atacan con esmero para solo un lugar. Voilé.

    • ¡Pero Fernando! Que conocerme me conocéis, que de mi sentido crítico sabéis, y que reparto a diestro y siniestro también. ¿No he criticado acaso tanto a los de izquierda -los que colgaron la chaqueta de pana-, como a la derecha -los del café, puro y copa-? Pues sí, lo he hecho, porque aunque os parezca imposible, sentido crítico tengo, por la deformación profesional que ostento. Comprendo vuestro temor, que me cieguen los profetas patrios, mas no temáis, que embaucarme por palabrería populista no me dejo, aunque os advierto que hay más verdad en ciertos discursos que molestan, que en otros más políticamente correctos. Fijaos en lo que dice la sabia pescadera: “No pongo la mano en el fuego por nadie”. Y yo tampoco lo hago, pero hombre, don Fernando, a la gente hay que dejarla demostrar antes de juzgar, con expectativa cautelar, cierto es, pero si ya juzgamos de antemano basándonos en un discurso, ¿sabéis en qué nos convertimos? En burdas marionetas de la maquinaria del fango.
      Dicho lo cual, agradezco vuestro sabio consejo y prometo intentar ser más equilibrada en mis juicios a partir de ahora :)

        • ¡Perdón!, se me fue el paredón. Como os decía es el añejo de la experiencia de quien con fervor a defendido una sola dirección y con el tiempo dase cuenta que no es una buena condición, pues como vuestra merced reza, la mano que se quema, es la que se coloca sobre las brasas a base de muy buena fe y un toque de inconsciencia.
          Sois una buena crítica, me place y disfruto de vuestros quehaceres con la pluma, sé que mañana seréis dura con quien ha de ser.
          Por cierto también he de recocer la puntualidad de algunos conceptos en los que podéis estar segura, que coincidimos, pero en todos… ¡no puede ser!

          • Sabía yo, buen señor, que en alguna cosa debíamos de coincidir, pues reacios al diálogo ninguno de los dos somos y a entendernos siempre estaos dispuestos, aunque sepa vuestra merced por qué supuestos yo me inclino y le parezca un desatino, pero sabed, buen amigo, que no es la edad ni es la vara, sólo es un corazón que late salvaje por un mundo mejor.

  7. Voto por la pescadera cómo vicepresidenta. Y si no cómo tertuliana. Menudo dominio de la política española, que a decir es de risa. Bravo Carmen eres sensacional con la pluma y la observación de la realidad.



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